27 dic 2016

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Claves para gestionar el talento humano en tu empresa

El grueso de las empresas que operan en los mercados del siglo XXI ya han entendido que las personas son el principal capital con el que cuentan. El asunto pasa, entonces, por cómo gestionar ese capital y aprovecharlo al máximo en dos sentidos básicos: el desarrollo profesional y los beneficios de éste para la empresa.

Todas las empresas tienen personas talentosas; es más, todos los trabajadores tienen talento para algo específico (algunos para varias cosas) y ello les convierte en piezas claves para el funcionamiento de las organizaciones.

La gestión del talento humano parte de estas dos premisas y busca los mecanismos, las estrategias y las dinámicas más adecuadas para que cada persona ocupe el lugar que le corresponde en un organigrama de empresa y realice los aportes que estén a la altura de sus capacidades, su formación y su nivel de incidencia.

Talento humano: 5 decisiones para una gestión eficaz

Sin embargo, la gestión del talento humano es uno de los grandes retos a los que se enfrentan día a día las empresas, no importa cuál sea su tamaño, su naturaleza, el tipo de modelo de gestión o el sector en el que se desenvuelvan.

Cualquiera podría pensar que es un tema que se resuelve con un proceso de selección riguroso. No obstante, se trata de algo que va mucho más allá, pues el objetivo no es solo que cada persona se encargue de lo que mejor sabe hacer, sino también de mejorar los niveles de productividad y eficiencia.

Es decir, es un asunto que toca tanto la estructura y el modelo de la empresa como factores como la motivación y el sistema de incentivos. Repasemos 5 claves que debes tener en cuenta para que la gestión del talento en tu empresa sea exitosa:

1. Identifica talentos:

Ojo, no confundas talentos con funciones. Los primeros son aquellas tareas que permiten que una persona sobresalga por encima de los demás; las segundas, en cambio, forman parte de su día a día. Tu objetivo como gerente es identificar los primeros y seleccionar o reubicar a tus colaboradores.

2. Analiza la utilidad de cada talento:

En este punto es lógico que surja una pregunta: ¿cómo saber dónde ubicar a las personas talentosas de tu organización? La clave parece estar en revisar el mapa de nuestra empresa y ponderar qué área podría acogerlas para que sus talentos sean debidamente aprovechados.

3. Alimenta cada talento:

Ahora es cuando entra en escena la motivación, una herramienta que ayuda a que el talento que hemos identificado y posteriormente ubicado en un sector específico de nuestro organigrama, se mantenga en el tiempo y la persona no pierda ni el interés ni el compromiso con las labores que les hemos delegado. Si un talento no se alimenta ni se reconoce, lo más probable es que esa persona acabe buscando otras alternativas laborales.

4. Encuentra nuevos talentos:

Un buen departamento de Recursos Humanos es el que, además de ubicar a las personas talentosas y garantizar su nivel de motivación, busca talentos que no han salido a la luz dentro de la empresa. A veces, cuando las coyunturas no son favorables para la contratación de personal, esta es una alternativa viable.

5. Adapta la empresa:

Por último, no olvides que tanto la aparición de nuevos talentos en la empresa como la permanencia de los ya identificados serán procesos más sencillos si la estructura organizacional es favorable para ello; es decir, que sea participativa, democrática y con sistemas de incentivos equitativos.

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